Corralón de materiales de construcción, donde se exhiben diferentes aislantes térmicos para la construcción
Puede ser esta es una de las preguntas más comunes que nos hacemos a la hora de decidir, qué materiales vamos a emplear en nuestra construcción, como aislantes térmicos. En algunas ocasiones contamos con la posibilidad de consultarle al constructor a cargo o profesional, para que nos asesoren. Pero cuando no contamos con asesoramiento técnico y optamos por la autoconstrucción; es acá donde la inquietud de cómo elegir nuestros aislantes térmicos, como materiales de construcción se vuelve más compleja.
Probablemente en nuestros hogares tenemos la necesidad de ampliar algún sector de la casa, levantar una pared, colocar un aislante térmico para techos o muros. En primer lugar, cómo elegir estos materiales de construcción estará en función de la tarea a realizar. Y como ya lo mencionamos, el calcular los materiales de construcción para una casa, se da en función al reconocimiento de la tarea a realizar y el sistema constructivo que seleccionemos. Esto nos permitirá computar y presupuestar las cantidades de materiales de construcción que necesitemos.
En segundo lugar, al no estar familiarizados con estos materiales puede que desconozcamos sus características, propiedades, medidas y formas de comercialización. Generalmente a la hora de acudir a un corralón de materiales de construcción, nos despejamos estas dudas con los especialistas. Pero muchas veces no tenemos la posibilidad de acercarnos a estos comercios, por falta de disponibilidad horaria, o como sucede hoy en día, por restricciones de movilidad y permanencia en los comercios, para resguardar la salud de la sociedad en un marco de pandemia.
Es por ello, que a la hora de evaluar cómo elegir nuestros aislantes térmicos como materiales de construcción, debemos tener en cuenta muchos aspectos. Esto es lo que trataremos de comenzar a abordar en este artículo.
El uso desmesurado de energías no renovables, nos propone tener conciencia que estas no son infinitas, y que debemos adoptar buenos hábitos para lograr la mayor eficiencia energética posible, menor consumo de agua y energías. Logrando también un ahorro económico, cuidando a su vez el medio ambiente. En la mayoría de los hogares se requiere un gran consumo de energía de calefacción y refrigeración, para mantener temperaturas agradables, pero esto fácilmente se puede revertir.
Todos los materiales de construcción tienen un coeficiente de conductividad térmica “K”. Este es, la capacidad que tiene el material de transmitir temperatura. Por ejemplo, si tenemos un material con alto coeficiente K y una de sus caras está expuesta a altas temperaturas (o temperaturas extremadamente bajas), este material transferirá el calor hacia la otra cara, provocando una pérdida energética entre el interior y el exterior (o viceversa). Generalmente los mayores índices de pérdida energética en las viviendas se dan por las paredes, aberturas y cubiertas. Aquí es donde radica la importancia de los aislantes térmicos, tanto para muros, como los aislantes térmicos para techos.
Es importante a la hora de materializar una pared que esté expuesta a la intemperie, hacer el balance térmico. Si bien algunos ladrillos, como el ladrillo hueco y el ladrillo block vienen con orificios que actúan como cámaras de aire, y el retak en su composición tiene burbujas de aire; puede que estos no cumplan por sí solos, con la aislación térmica necesaria para una vivienda. En estos casos, debemos materializar en las caras con orientación más desfavorable, muros de hoja doble, fachadas o cubiertas ventiladas u optar por sistemas con aislantes térmicos. Dependiendo el tipo de ladrillo que utilicemos y el sistema constructivo, la estrategia a emplear que sea más conveniente.
Lo mismo sucede con las cubiertas, ya sean de chapa, teja o losa. Debemos tener en cuenta que las cubiertas en verano reciben la mayor parte del tiempo, gran energía calórica proveniente del sol. Y a su vez, en invierno el calor interno de la vivienda tiende a subir, por lo que, si la cubierta no cuenta con un buen aislante térmico para techos, tendremos un 40% de pérdida energética. Es tan importante la utilización de aislantes térmicos, como la correcta colocación de los mismos. Ya que un aislante térmico colocado de manera incorrecta pierde su capacidad de aislación. Dependiendo el tipo de aislante que utilicemos, dónde y cómo debemos colocarlo.
El poliestireno expandido (telgopor o EPS) es uno de los productos más utilizados como aislante térmico, tanto en muros, pisos y cubiertas. Además de su baja conductividad térmica, tiene la característica de ser un material sumamente liviano y sensible a la radiación ultravioleta, por lo cual debe protegerse de la luz del sol directo. En el artículo materiales de construcción en seco para exteriores e interiores, ya estuvimos revisando las propiedades de este material y algunos de sus usos en la construcción.
Dentro de la familia de aislantes térmicos sintéticos, también podemos encontrar el poliestireno extruido (material similar al anterior pero con mayor poder de absorción al agua), poliuretano (generalmente se aplica como espuma y luego endurece, superior capacidad de aislación térmica), entre otros.
La lana de vidrio es un material compuesto por arena, filamentos de vidrio y aglomerantes o resinas, fundidos a altas temperaturas. Este materiales cuenta con una baja conductividad térmica, es un gran aislante acústico, y su comercialización en los corralones de materiales de construcción puede ser en forma de rollo o paneles. Sus presentaciones son de diversos espesores, y podemos elegir sin coberturas, o cubiertos por papel kraft, film aluminizado, en uno o dos de sus lados.
El film aluminizado además de tener función de aislante térmico, en muchos productos actúa como barrera de vapor (sumamante importante la correcta colocación para que funcione eficientemente, ya que de lo contrario podría ocasionar condensación, goteo y así humedecer el aislante térmico, lo cual puede acarrear patologías constructivas). Dentro de la familia de lanas minerales como aislantes térmicos, se encuentra también la lana de roca o lana mineral.
Estos materiales de construcción también son de la familia de aislantes térmicos sintéticos, y existen muchas variables dependiendo de los fabricantes. En todo corralón de materiales, podemos encontrarlos en formato de rollos o placas, y están compuestos por espuma de polietileno de celdas cerradas, lo que mantiene el aire interno estanco logrando así una baja conductividad térmica. Pueden venir simples, con una cara o dos, cubiertas por un film aluminizado.
Este material es similar al anterior diferenciándose un poco en su composición, ya que está dada por polipropileno encapsulando burbujas de aire. Muy parecido al film protector con burbujas de aire, que viene cuando compramos un electrodoméstico, y nos encanta explotar. Vienen con burbujas de diferentes tamaños y podemos encontrarlos con una o dos de sus caras cubiertas por film aluminizado.
Si bien la comercialización de estos productos no está muy difundida, cada vez es mayor su uso en la construcción como aislantes térmicos. Ya que estos productos se caracterizan por ser, dentro de su categoría, los más amigables con el medio ambiente. Dado que no tienen aditivos adicionales, o sus procesos de fabricación no requieren gran consumo de energías, son reciclables y biodegradables. En esta gran familia de aislantes naturales podemos destacar el corcho, lino, celulosa, lana de oveja, fibra de coco, vermiculita, entre otros.
A raíz de todo lo mencionado, dejamos en manifiesto la importancia de considerar la aislación térmica en la construcción, tanto en muros, entre pisos (de ser necesario) y cubiertas. Siendo estratégicamente clave, que la misma sea considerada en la etapa de anteproyecto; no obstante, pueden emplearse distintas estrategias para poder materializar las aislaciones una vez ya materializada la obra, aunque esto sea un poco más dificultoso. La importancia de los aislantes térmicos no sólo radica en el generar un ahorro energético y económico en la vivienda, siendo más conscientes con el cuidado del medio ambiente. Sino que también es una clave para poder crear espacios cálidos y digno de habitar. Que nos ofrezcan confortabilidad, bienestar y sean refugio ante las inclemencias climatologicas.
Esta temática es muy amplia, por lo que seguiremos abordándola en futuros artículos. Debemos también mencionar, que como son sumamente importante los aislantes térmicos en la construcción, también tiene el mismo valor la ventilación de los espacios. Ya que uno sin el otro, pierden efectividad a la hora de generar las mejores condiciones para las/os habitantes.
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